Turín es la capital del Piamonte, besada por las frías aguas del río Po de los crucigramas. En brazos de las altas cumbres alpinas y olímpicas. Muchos méritos se acumulan en el ADN turinés: ciudad barroca, con un impresionante patrimonio de art nouveau; casa madre de la Familia Real, los Saboya; donde el fútbol es más que una religión en la que militan tiffosi de dos equipos (el Torino, escuadra del pueblo y la Juventus, de los Agnelli); aquí nació el vermouth Martini&Rossi; es el cuartel general del poderoso complejo industrial de FIAT y sus marcas (Lancia, Alfa Romeo, Ferrari, Maserati); en su catedral se venera la “Sábana Santa”, reliquia por la peregrinan católicos de todo el mundo…
Para servidor, el personaje clave de este relato se llama Angelo Moriondo y su genial invento. En 1884, después de meses de trabajo, sigiloso para no ser plagiado, este inventor y empresario turinés presentaba y patentaba un ingenio revolucionario en la Expo General de Turin. Nacía la primera máquina para hacer el café expreso y así, de forma tan sencilla, empezaría a cambiarnos la vida a los adictos al café. George Clooney (y sus cápsulas) ni estaba ni se le esperaba.
Turin es la ciudad de los cafés. Los encuentras para todos los gustos y sabores. Son cálidos, diferentes, leales al rito del café corto (ristretto 25 ml), la taza precalentada, el agua mineral fría , la cucharilla y la bolsita de azúcar. Los hay con decoración señorial, butacones de terciopelo. mobiliario de marquetería fina, con satenes y espejos de peli de Visconti, lámparas de lágrima y vitrinas ofreciendo dulces tentaciones, repletas de pequeños sandwiches de merienda, escenario apropiado para tomar un chocolate bien caliente, un helado artesanal, un Cynar, licor de alcachofa, o un Campari como aperitivo.
No es necesario buscar un café en Torino. Los encuentras sin necesidad de consultar Tripadvisor. Surgen en cada esquina y a cada cual más histórico y atrayente. Citemos algunos: Caffe Fiorio, caffe de Torino, Al Bicerin, Mulassano, Baratti&Milano, San Carlo, Stratta, Regio,Platti, Elena, Mokita, Bellini…Todos tienen su historia particular. Me gustan tanto que prometo que en Turín nunca entraré en un Starbucks.
www.serculoinquieto.com
.
