Figueres, capital del Empordà, ofrece al visitante una incomparable triple corona.
1ª El Castell de San Fernando, es una de las fortalezas militares más grandes de España. Una instalación militar ahora en desuso y destinada a las visitas de turistas. Destacó por ser el último refugio de las pinturas del Museo del Prado, evacuadas de Madrid para ser salvadas de la guerra Civil. Otro hecho que ha dado protagonismo al castillo fue que el militar golpista del 23-F, el coronel Antonio Tejero, cumplió parte de su condena entre sus gruesos muros.
2ª El Teatro-Museo Dalí. El pintor excéntrico y surrealista Salvador Dalí, gloria local, legó parte de su patrimonio artístico en este museo. Digno de ver. Destaca la Torre Galatea con sus panes y huevos. Escenario de las andanzas de la inspectora jefa de la Investigación Criminal de la policia catalana, la atractiva Alexia Hurtado, que desbarata y detiene a una peligrosa banda de ladrones que robaron un tesoro destinado al mercado negro artístico, en la novela “Robo en el Museo Dalí”, escrita por Luis Campo Vidal. Recomendada: Suspense hasta la última línea.
3ª El Motel Empordà y su mesa 26, histórico destino de peregrinos gastronómicos para tomar asiento en la mesa que santificara el excelente escritor, periodista y gourmet Josep Pla. Homenaje eterno al fundador, el mítico Josep Mercader y su desfile de maravillas: choucroute, sopa de tomillo, tordos para lamer, lièvre à la royale, bull de mero y tortillas babosas, el flan, sorbete de menta. Y así sucesivamente. (www.serculoinquieto.com)
