El territorio de El Bierzo, al norte de León, rumbo a Galicia, es un mundo de sobresaltos continuos. Un conjunto de tesoros: gastronómicos, paisajísticos, históricos, monumentales que impresionarían al más escéptico de los mortales. Sorpresas que aguardan a ser descubiertas por el viajero ávido de buen feeling. Apuesto a que va a asombrarte.
- Despensa gourmet. Con sólo enumerar los productos, la boca ya se hace agua. Calidad,con etiqueta homologada de Indicación Geográfica Protegida. Productos de kilómetro cero y sabor milenario. Manzana Reineta del Bierzo, Pimiento Asado del Bierzo, Pera Conferencia del Bierzo y Castaña del Bierzo son alimentos con ADN propio e intransferibles. Y sacarse el sombrero ante Su Majestad el Botillo, un plato denso, creado sólo para valientes y estómágos a prueba de bombas. De los vinos de El Bierzo solo puede decirse que son de matrícula de honor. Vinos que mejoran cosecha a cosecha.
- Naturaleza virgen. Paisajes únicos. Llegarse hasta las Médulas vale la pena. Este singular espacio, 1997 fue declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. Se trata de una mina a cielo abierto de oro que se explotaba ya en tiempos de los romanos. El sistema de extracción es muy rudimentario: desparramar grandes cantidades del agua almacenada de los arroyos y fuentes, provocando unas riadas por el interior de la tierra que arrastrarán las vetas de oro, haciendo emerger el metal precioso al exterior. Así se formó esta insólita postal de tierras rojas acribilladas por surcos que simulan venas. El viajero no dpuede perderse la visita a Los Ancares leoneses, en terriorio fronterizo con Lugo, con sus pallozas milenarias, reconocidas Reserva de la Biosfera. Un paisaje único. Hasta las fotos huelen a humo.
- Historia y templarios. El Bierzo es tierra de templarios. Y en el epicentro de este singular territorio, el viajero se dará de bruces con la fortaleza de Ponferrada, un imponente castillo que actúa como centinela permanente e insomne del Camino de Santiago. Ya en Ponferrada, rindamos homenaje al maestro de la radio, Luis del Olmo, visitando su increíble museo. Y a solo 15 minutos de la ciudad, el complejo del Palacio de Canedo, una iniciativa de José Luis Prada. La marca de Prada a tope ofrece alojamiento en un hotel, elaboración de productos alimentarios autóctonos, vinos y destilados en un circuito lleno de sorpresas y buen gusto.
- Monumentales. Aquí la oferta es inmensa. Rebosante de historia y riqueza patrimonial. Un consejo: anote en su Moleskine de viajes esta lista y no pierda su visita. Hay monasterios como Santa María de Carracedo; la iglesia mozarabe de Santiago de Peñalba; la iglesia románica de San Miguel de Coruñón; la Iglesia de Santiago-Vilafranca y los castillos en Corullón, Sarracín, Villafranca, Cornatel… Empaparse de la historia del viejo Reino de León..
Cerramos con Julio Llamazares, hijo de la tierra y dueño de una pluma excelsa. “El Bierzo es para mi –lo ha sido toda la vida– una mezcla de paraíso y de poesía”. www.serculoinquieto.com
